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Los títulos: un imán para tus clientes

Títulos y encabezados: las palabras son poder.

Tienen el poder de la persuasión, de la imaginación, de la atracción, del amor, de las emociones…

Y en el caso de los títulos, estos cumplen varias funciones. Y me da igual si son los de tu Web, tu Landing page, tus posts o cualquier parte de tu página.

 

Los títulos son como un imán para tus lectores; anticipan en pocas palabras de que trata el contenido y crean misterio, curiosidad, inquietud, etc.

 

Pero, al igual que con las imágenes, con tus títulos no tienes una segunda oportunidad para crear una buena primera impresión.

¿No te ha ocurrido nunca leer un libro y engancharte en las primeras líneas?

Claro que eso por si mismo no hace bueno a todo el relato, pero sin duda te predispone a pensar que el resto va a merecer la pena.

 

 

Con los títulos principales y de sección de tu web pasa lo mismo. Tienes pocos segundos para explicar de forma sintética e impactante lo que viene a continuación.

 

Porque la esencia es esta: tus títulos tienen la finalidad de captar la atención e invitar a seguir leyendo. Punto, no hay más.

 

 

 

 

Atraer la atención como en un flechazo

 

Para que tus lectores sigan leyendo por tu página web, tus titulares deben cumplir con una serie de normas.

Para empezar, hay algo que es fundamental cuando trabajamos los textos de un sitio Web, y es conocer a tu cliente ideal.

Esto es algo imprescindible tanto para el título como para el resto de tus textos. Tal vez es lo más importante, no lo olvides nunca.

Por otro lado, el titular debe ser corto e impactante.

Como usuario de Internet ya sabrás que no tenemos mucho tiempo para dedicarle a cada página en la que entramos, con lo que un titular relativamente corto siempre es más efectivo.

 

Intenta canalizar y filtrar las vistas a tu Web

 

Los titulares de tu página además tienes otra función: canalizar a los clientes interesados en tu producto/servicio y tratar de evitar a los que no lo sean.

 

¿Y eso porque? ¿No hay que tener montones de visitas?
Pues en realidad no. A ver, hay excepciones, pero por norma general no. Te cuento.

 

 

La eficacia de una página web no se mide por el número de visitas que tiene, a no ser que su única finalidad sea colocar espacios de Adsense (publicidad pura y dura).

La eficacia de una página web con fines comerciales se mide porque las visitas que tengan sean de calidad.

 

Que sean visitas que puedan acabar haciendo clic en tus botones de acción.

Y me da igual si el botón es para vender, conseguir un lead o simplemente para que interactúen.

Pero un visitante que se ve atraído a tu web y que no va a encontrar nada para él, lo único que te va a dejar es un rebote.

Entrará atraído por la promesa de tu titular, empezará a leer y al poco se dará cuenta de que le has “engañado”. Clic en la equis roja y fuera.

Lo único que has conseguido es una visita nula que ha aumentado tu tasa de rebote, y esto a Google no le gusta nada.

Tiempo en página bajo, interacción cero, salida rápido es igual a un aumento de la tasa de rebote (esto es cuando un usuario entra en tu web y no hace nada, no visita nada más que la página por la que ha entrado).

El resultado: Google entenderá que tu página no interesa y vas para abajo en el ranking.

Por tanto, capta la atención con el título y procura que tu texto hable de algo relevante y concreto para tus clientes potenciales. Que los haga navegar por tu web e interactuar.
De no ser así, tus visitas pueden ser un punto negativo.

Lo ideal es que los usuarios naveguen por toda tu web, leyéndola entera y navegando por ella; eso es lo perfecto de cara al posicionamiento y las métricas de tu web.

 

Porque recuerda, el usuario es la mejor estrategia SEO para Google.

piensa en esto: mejor 10 visitas al día de las cuales convierte una que 10.000 de las cuales no convierte ninguna. Así de fácil.

 

Algunas de las formulas más usadas para escribir títulos

 

Ahora ya tienes claro los pasos fundamentales para escribir tu título, pero espera un momento.

Te voy a contar un secreto, pero no se lo digas a nadie.

¿Te has dado cuenta?
Si sigues leyendo a estas alturas del post, es que el contenido está cumpliendo su función, y hace un momento lo he intentado comprobar.

He colocado la palabra “secreto” en el anterior título y eso ha captado tu atención (espero..)

Hay determinadas palabras que nos llaman más la atención que otras.

Secreto es una de ellas. Todos queremos conocer la fórmula secreta para hacer algo.

La pena es que no existe un truco universal infalible; casi siempre es una combinación de conocimiento, técnica y creatividad.
Pero si además le añades “no se lo cuentes a nadie” le estas dando personalización al concepto, el lector en su subconsciente cree que ese texto es solo para él, que se lo cuentas “de tú a tú”

Y de alguna manera así debe ser si has hecho bien la investigación de tu cliente ideal ( ya sé que me repito, pero es la báse de todo..)
Por tanto, a la hora de redactar tus títulos debes tener en cuenta que siempre hay palabras o combinaciones que funcionan mejor que otras. Por ejemplo:

  • Cómo escribir/hacer…(lo que sea que ofrezcas ..)
  • Sorpresa, esto es lo que descubrirás hoy…
  • Deberías saber esto si…
  • …. consejos que debes conocer para…
  • El mejor secreto para…

Y en esta línea, hay decenas, cientos de frases que despiertan la curiosidad.
Tan solo debes sugerir que vas a desvelar un misterio para el lector, algo que no conoce y que le va a ayudar a superar alguna necesidad o problema.

Y recuerda, la única función de un buen titular es captar la atención del lector y hacer que siga leyendo hasta la siguiente parte de tu contenido…Y así sucesivamente.

En este post te cuento mejor cómo hacer todo eso

Si tienes algo más que aportar sobre títulos para Web o post, estás en el sitio adecuado, déjame un comentario.

¡Gracias!

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